En primavera muchos buscan darle una nueva vida a los espacios de su hogar. Y es que después de los meses más fríos y oscuros del invierno, el aumento de la temperatura y el florecimiento de las plantas invitan a cambiar de rutina y encontrar nuevos estímulos.
Tienen una habilidad natural para percibir las necesidades de los demás y se esfuerzan por satisfacerlas, a menudo incluso antes de que la otra persona sea consciente de dichas necesidades.
Este modelo se utiliza tanto en el desarrollo personal como en el profesional para comprender y explicar cómo las personas se relacionan consigo mismas, con los demás y con el mundo.
En un revelador estudio, se ha demostrado que el 92% de los adultos prefiere parejas con experiencia en terapia, un dato que refleja un cambio significativo en la forma en que percibimos y valoramos la apertura emocional y el autocuidado en las relaciones.
Vivimos en una sociedad donde la vejez tiende a ser visualizada como una etapa donde la persona es una carga o un coste y la asociamos a un periodo marcado por enfermedades, vulnerabilidad, fragilidad y deterioro.
La adolescencia es una etapa de gran relevancia en el desarrollo; es un momento en que se experimentan cambios biológicos, pero también psicológicos y sociales.