El vino navegado, también conocido como «navegado», «navega’o» o «candola», es un cóctel chileno caliente elaborado con vino tinto, naranjas y especias.

Esta deliciosa preparación es muy popular en Chile durante el invierno por su capacidad para «calentar el cuerpo» y ayudar a sobrellevar las bajas temperaturas.

¿Cómo preparar vino navegado?

La receta de vino navegado es sencilla y flexible. Puedes utilizar cualquier variedad de vino tinto, que se encuentra fácilmente en diferentes formatos (botella o caja), a precios asequibles y de buena calidad.

Información Nutricional

Categoría: Bebidas Típicas
Cocina: Chilena
Calorías: 350
Preparación: 15 minutos
Cocción: 20 minutos
Raciones: 6 personas

Receta de vino navegado

Ingredientes

  • 1 ½ litros de vino tinto chileno
  • 300 g de azúcar
  • 2 naranjas
  • 2 ramitas de canela
  • 2 clavos de olor (opcional)

Preparación

  1. Lava cuidadosamente las naranjas y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de ancho. Retira las pepas y ponlas a un lado.
  2. En una olla grande, calienta el vino tinto a fuego bajo. Agrega las rodajas de naranja, las ramitas de canela, y opcionalmente, los clavos de olor y la mitad del azúcar. Deja que hierva durante unos 20 minutos para que se evapore el alcohol, revolviendo ocasionalmente para concentrar los aromas y sabores. Prueba y agrega más azúcar si es necesario. Retira del fuego antes de que el vino llegue a hervir.
  3. Sirve el vino navegado inmediatamente, bien caliente, en tazas grandes, y añade una rodaja de naranja en cada una.

¿El vino navegado tiene alcohol?

El contenido de alcohol del vino navegado puede variar, ya que se evapora durante la cocción.

Puedes controlar la duración de la cocción según tus preferencias. Además, en la actualidad, existen versiones de vinos sin alcohol (desalcoholizados) que puedes usar desde el principio en la preparación.

Historia del vino «navegado»

En la década de 1950, el vino «navegado» adquirió fama después de un intento fallido de exportación de vino chileno a Estados Unidos.

Se detectó una pequeña cantidad de vidrio molido en los barriles, lo que resultó en la devolución del vino a Chile.

Una vez de vuelta, se volvió a poner a la venta como un producto especial que había mejorado su calidad al haber «navegado» en el océano y cruzado dos veces el trópico.

Esta historia convirtió al «vino navegado» en sinónimo de un vino con un gran aroma y sabor.

¿Sabías qué?

El nombre «navegado» se asocia popularmente al hecho de que las rodajas de naranja flotan sobre el vino caliente, creando una imagen de navegación.

Esto también está vinculado a la antigua creencia de que el vino transportado por barco mejoraba su calidad, una idea que perduró en Chile incluso después de la llegada de los barcos a vapor.

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