En diciembre del año pasado, se publicó en el Diario Oficial una actualización basada en diversas publicaciones y recomendaciones de agencias reguladoras internacionales que alertan sobre posibles efectos secundarios asociados al uso de Isotretinoína, como disfunción sexual y sequedad vulvovaginal.

Según la Sociedad Chilena de Dermatología y Venereología (Sochiderm) el acné puede afectar hasta un 85% de la población general; en estudios del Departamento de Dermatología de la Universidad Católica aseguran que lo padece hasta un 90% de los adolescentes y un 54% de las mujeres mayores de 25 años, siendo una de las afecciones dermatológicas más frecuentes de la población.

La isotretinoína, es un medicamento ampliamente utilizado para el tratamiento del acné severo, ha sido elogiada por su eficacia, pero también ha levantado preocupaciones debido a sus potenciales efectos secundarios.

En 1982, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó la Isotretinoína bajo el nombre comercial de Accutane®.

Desde entonces, ha sido una opción de tratamiento de primera línea para el acné severo, aunque su uso está sujeto a regulaciones estrictas debido a su riesgo teratogénico.

En Chile, la Isotretinoína representa aproximadamente el 50% del mercado de productos de prescripción para el acné, con ventas que ascienden a los $4.354.451.760 millones de pesos, solo durante el año pasado.

Sin embargo, y a pesar de su efectividad, existe una discrepancia entre las recomendaciones internacionales y su prescripción en Chile, ya que los algoritmos de tratamiento mencionados respaldan su uso en casos severos, mientras que la realidad indica que también se prescribe para casos de acné leve y moderado.

La situación ha llamado la atención del Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile, que ha emitido una nota informativa de farmacovigilancia.

El ISP recomienda el uso de Isotretinoína únicamente en pacientes con acné severo, subrayando los graves efectos secundarios asociados con el medicamento.

Además, insta a los laboratorios a actualizar la información, incluyendo la evidencia de trastornos asociados con la isotretinoína, según las recomendaciones internacionales y las contribuciones de instituciones de salud locales como CITUC de Chile.

Alternativas para acné leve y moderado

Si bien el uso de la Isotretinoína es recomendada para el tratamiento del acné severo, su uso indiscriminado en pacientes con padecimiento leve a moderado pueden llevar riesgos innecesarios y efectos secundarios significativos.

Para pacientes con acné leve a moderado, existen alternativas terapéuticas que pueden proporcionar resultados efectivos sin la necesidad de recurrir a la Isotretinoína. Algunas de estas alternativas incluyen:

1. Tratamientos tópicos

Utilizar cremas, geles o lociones que contengan ingredientes como peróxido de benzoilo, ácido salicílico o retinoides tópicos puede ser eficaz para tratar el acné leve y moderado.

2. Antibióticos tópicos y orales

En algunos casos, se pueden recetar antibióticos tópicos u orales para reducir la inflamación y controlar las bacterias asociadas con el acné.

3. Anticonceptivos orales

Para mujeres, los anticonceptivos orales pueden ser una opción, ya que ayudan a regular las hormonas responsables del acné.

4. Procedimientos dermatológicos

Terapias como la microdermoabrasión, peelings químicos suaves o terapias con láser pueden ser consideradas para mejorar la apariencia de la piel y reducir el acné.

5. Cuidado de la piel

Una rutina de cuidado de la piel que incluya limpieza regular, hidratación y protección solar puede ser fundamental para el manejo del acné leve y moderado.

Es fundamental que los pacientes consulten con un dermatólogo para determinar la mejor opción de tratamiento según su tipo de piel, historial médico y la gravedad del acné.

La Isotretinoína debe reservarse para casos de acné severo bajo la supervisión de profesionales de la salud, evitando así riesgos innecesarios en pacientes con formas más leves de la afección cutánea.

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